
¿Tecnología sobrevalorada o una gran revolución?
Marzo 2008 · Nº 135 · infopack. Roy Doornbos (ITENE)
En los últimos tiempos, las empresas están centrando su atención en la Tecnología de Identificación por Radiofrecuencia (RFID), que posibilita la identificación de productos, personas y animales a distancia y promete una futura revolución en logística: más eficiencia, más facilidad y más seguridad. En este artículo se plantean, con diversos casos prácticos, las ventajas de esta tecnología y los aspectos que deben valorar las empresas antes de implantarla en sus procesos.
Los actuales sistemas de trazabilidad y las tecnologías RFID son dos áreas del mundo de la logística que hoy en día tienen mucho en común aunque se espera que tengan más relación, si cabe, en los próximos años. Los sistemas de trazabilidad actuales ya son bien conocidos entre las empresas y los proveedores de servicios de transporte. Por lo que parece, la industria de la logística se ha adaptado fácilmente a las soluciones de trazabilidad. La razón principal es la familiaridad con la tecnología y con los productos, mientras que, para otra mucha gente, la tecnología RFID sigue siendo un área desconocida. De todas formas, ambas tecnologías pueden ser usadas para apoyar los procesos, pero a fin de cuentas son simples herramientas. Para una empresa puede ser una herramienta para, por ejemplo, aumentar la competitividad mientras que para otra, puede ser una herramienta para ofrecer un mejor servicio al cliente. Comparado con los sistemas actuales de trazabilidad, que la mayoría veces consisten en soluciones basadas en códigos de barras, el coste de productos RFID es mayor y con la actual tecnología nunca llegará a acercarse al precio del código de barras. Esto es porque el código de barras se imprime directamente en el envase y embalaje del material y en la actualidad las etiquetas RFID necesitan al menos una antena y un chip (de silicio) y los costes de fabricación siempre son más elevados. ¿Es ésta una razón para no usar RFID? Es una pregunta que no puede responderse con un simple sí o no. De hecho, la pregunta debería haber sido, ¿cómo puedo optimizar mis procesos logísticos? Durante el último Global RFID-ROI Summit, que tuvo lugar en Munich en enero de 2008, más de 25 compañías presentaron y compartieron sus experiencias con la tecnología RFID. Las presentaciones de las compañías que acudieron a esta cumbre anual, como Airbus, Air France/KLM, Kraft Foods o Nestlé tenían dos importantes objetivos en común: cómo los procesos pueden ser optimizados usando tecnología RFID y cómo se puede recuperar la inversión en estas tecnologías en el menor plazo posible.
Un vistazo a la “cocina”
Pero, ¿por qué compañías como Airbus, Air France /KLM, Kraft Foods o Nestlé te invitan a echar un vistazo a su “cocina RFID”? Por una parte es simplemente por marketing. ¿Quién no conoce el caso Wal- Mart? Por otro lado, debe de haber un retorno de la inversión en un periodo de tiempo razonable. De otra forma las compañías no invertirían en dicha tecnología. Dicho esto, debe haber otros motivos por los cuales las compañías pueden, o quizá deben invertir en RFID, por ejemplo, futuras legislaciones en el sector de la salud o normas como las ISO 28000. Y hablando de Wal- Mart como importante cliente de multitud de proveedores, éste obliga a usar RFID. ¿Son solamente las grandes compañías las que trabajan e implantan soluciones RFID? Definitivamente no. Empresas como Aznar Textil Valencia llevó a cabo una prueba piloto RFID y Byblos Amoreiras en Portugal implantó un sistema RFID en su tienda de Lisboa para asegurar la trazabilidad de 250.000 libros, juegos y vídeos.
El sentido de la tecnología RFID
Es importante saber dónde la tecnología RFID tiene sentido y por qué. Esto significa que los procesos actuales de una empresa necesitan ser analizados a fondo para averiguar cómo pueden ser optimizados. Para ser capaz de tomar una decisión en un análisis entre RFID y códigos de barras, se necesita entender ambas tecnologías y sus impactos. A cualquiera que quisiera embarcarse en el uso de RFID le sugeriría simplemente empezar con ello, porque hay mucho que aprender. Entre otras acciones, de debe contar con los consultores correctos, empezar poco a poco e ir expandiéndose. También hay que planificar la realización de múltiples ensayos; determinar cómo orientar las etiquetas en el producto o en el palet para obtener tasas de lectura aceptables; determinar cómo programar los lectores para que no interfieran entre ellos; comprobar cómo las etiquetas RFID funcionan de manera diferente con diferentes materiales, en diferentes posiciones y en diferentes canales dentro del espectro de frecuencias. En este último punto, es importante realizar ensayos exhaustivos al proceso con tal de evitar más problemas según se vaya avanzando en la implementación del sistema. En breve, ITENE será capaz de llevar a cabo estos ensayos en su futuro laboratorio de RFID. Hay que reconocer que la tecnología RFID está todavía evaluándose y debe estar preparada para futuros cambios. A día de hoy, un número creciente de compañías piensan usar RFID dentro de su propia empresa para mejorar los procesos internos de negocio. Iniciativas como el control de inventario o el control de trabajo en curso están realizándose en muchas compañías. De igual manera, centros de investigación como ITENE están instalando laboratorios de RFID y más competidores están entrado en el mercado, incrementando el volumen y las clases de productos y de aplicaciones informáticas disponibles. Ciertamente, la arquitectura RFID de hoy en día experimentará cambios en los próximos dos o tres años, pues muchos negocios continúan todavía investigando para mejorar. Lo importante es darse cuenta que se necesitan compañeros para los futuros progresos del RFID. ITENE por ejemplo, cuenta con gran experiencia en optimización y rediseño de procesos, así como proyectos de identificación automática.

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