
Cadena de suministro del sector hortofrutícola
La situación de globalización y la apertura a las importaciones procedentes de China y de otros países del sudeste asiático de determinados productos, está provocando importantes dificultades para la competitividad y la exportación en las empresas españolas.
Noviembre 2008 · Nº 142 · infopack. Sonia Guerola, responsable de la Línea Tecnológica de Cadena de Suministro de ITENE
En este contexto, la logística y la gestión adecuada de la cadena de suministro son armas estratégicas para obtener tiempos de respuesta rápidos, reducir costes de almacenaje y transporte y obtener unos niveles de servicio competitivos. La óptima gestión de ambas puede ayudar a paliar los efectos de la crisis si las empresas son capaces de visualizar anticipadamente los efectos de sus decisiones, contando con las herramientas adecuadas de soporte a las decisiones estratégicas. El Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE) ha desarrollado una de dichas herramientas a través del proyecto “I+D Sistemas de modelización Cadena de Suministro”, financiado por el Instituto de la Pequeña y Mediana Industria Valenciana (IMPIVA) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional de la Unión Europea, dentro del “Programa de Ayudas dirigidas a los institutos tecnológicos. Programa 2008”. En concreto, se ha elaborado una metodología de modelización de cadenas de suministro con la que poder determinar escenarios alternativos de la empresa con los que poder tomar las decisiones más adecuadas para mejorar los porcentajes del nivel de servicio equilibrados con los costes logísticos. Para el desarrollo de esta metodología se ha realizado un estudio y diagnóstico de dos sectores, concretamente, el de alimentación y cerámico. También se han detectado oportunidades de mejora y se ha aplicado la modelización y simulación para evaluar los impactos de las mejoras propuestas en dos empresas concretas de la Comunidad Valenciana. En el estudio se destacan aspectos logísticos relevantes para el sector de la alimentación, empezando por su análisis, su importancia a nivel económico, su funcionamiento y su cadena de suministro, y cuáles son las oportunidades de mejora que actualmente presenta en materia logística. Gracias a esta evaluación, las empresas del sector alimentación, y particularmente del hortofrutícola, podrán identificar y evaluar la oportunidad de ahorro de costes que tienen y bajo qué medidas o actuaciones enmarcadas en la logística de la cadena de suministro en que se encuentran.

Diagrama de distribución
El sector alimentario español
Centrándonos en las empresas alimentarias españolas, se puede decir que ocupan el quinto lugar en función de su valor de producción y el cuarto en empleo dentro de la Unión Europea, teniendo características diferenciadoras respecto de las empresas competidoras, como es el pequeño tamaño, el gran peso de la producción tradicional y una clara preferencia de los consumidores por productos frescos mínimamente procesados. El sector alimentario, al igual que el resto de la economía española, está caracterizado por la presencia de un número importante de pymes, por lo que está altamente fragmentado.
Debido a la elevada fragmentación del sector, las empresas tienen un reducido poder de negociación con sus agentes externos, por lo que se hace necesaria una política de crecimiento que incremente dicho poder. Las tendencias logísticas y de cadena de suministro aplicables al sector hortofrutícola evolucionan atendiendo a los siguientes criterios:
- Satisfacción de la demanda de los consumidores (incremento de la calidad y seguridad de los alimentos, e información y trazabilidad).
- Desarrollo de procesos industriales (automatización, control y tecnologías de conservación).
- Innovación en productos (alimentos funcionales).
- Sostenibilidad y ciclo de vida (reducción del impacto medioambiental).
- Desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación (trazabilidad, gestión, logística y control).
Cambios en el modelo de distribución alimentaria. Este cambio se ha caracterizado por un aumento de la inversión del capital extranjero, un incremento de la concentración, y una brusca reducción de las tiendas tradicionales. Desde el punto de vista del sector alimentario, el predominio de los grandes distribuidores (hipermercados y supermercados) representa el hecho más notable en la evolución de este sector. Dicha transformación se observa, principalmente, en dos hechos: el aumento del poder de negociación de las grandes superficies, y la creciente relevancia de las marcas blancas frente a las marcas propias.
La cadena de suministro del sector
Tal y como se desprende del gráfico, la cadena de suministro sigue todo el proceso que se da entre la producción y el consumo e intervienen distintos tipos de entidades (mercantiles, cooperativas, SAT, Red de MERCAS, centrales de compra, etcétera) que se pueden agrupar de la siguiente manera:
- Operadores en origen, que realizan sus operaciones en las zonas de producción o en zonas próximas a ellas.
- Operadores en destino, que ejercen su actividad en las zonas de consumo (mercados centrales de las ciudades y centros de la red MERCASA).
- Detallistas, o agentes que intervienen en la distribución minorista, en contacto directo con el cliente final (consumidor). Cada uno de los agentes desempeña un papel diferente en la comercialización de los productos alimentarios. En la figura se muestra el modelo generado por ITENE de una cadena de suministro más representativa del sector alimentación.

Claves logísticas para el ahorro de costes
La logística alimentaria través de los operadores logísticos
La logística es una actividad esencial de la intermediación comercial y especialmente crítica en la alimentación fresca. El sector de los operadores logísticos es un sector en crecimiento, y con una alta concentración empresarial, donde los diez primeros operadores tienen una cuota de mercado del 50%. El sector de la alimentación y bebidas es uno de sus principales clientes, demandando un tercio de los servicios que prestan. Su coste sigue representando una parte significativa del precio pagado por los consumidores y absorbe en torno a un tercio del valor añadido de las empresas y distribuidores de alimentación. El grado de externalización de los servicios logísticos es aún reducido, mostrándose grandes diferencias en la demanda de los diferentes servicios prestados y siendo el transporte el más demandando. Sin embargo, se observa una tendencia al alza en la externalización de los procesos logísticos por parte de los productores y distribuidores y, más concretamente, en la contratación por parte de las grandes empresas de una gestión logística integral. Las tendencias apuntan a una mayor concentración, a una mayor cobertura de la cadena de suministro, producción y distribución y a la adopción de las estrategias basadas en la calidad y la adaptación a las necesidades de los clientes. La actividad logística es la actividad esencial de la intermediación comercial para hacer llegar los productos desde el origen hasta el consumidor final, pasando por las diversas transacciones comerciales que se dan entre los distintos operadores de la cadena. Los productores y distribuidores tienden cada vez más a externalizar sus procesos logísticos. El nivel de subcontratación de las distintas actividades logísticas por parte de las empresas de alimentación perecedera es el siguiente según el estudio realizado:
- Transporte: es el servicio más subcontratado (el 57% sólo contrata esta actividad).
- Almacenaje: es requerido por casi el 40%.
- Preparación de pedidos: es solicitado en más del 20% de los casos.
- Reposición de lineales: su nivel de petición es próximo al 15%.
- Acciones de venta (captura y gestión de pedidos) y la facturación: es nombrado por el 7%.
Cerca de un 15% contrata una gestión logística integral, siendo ésta la tendencia que más se está extendiendo, especialmente entre las grandes empresas de fabricación y distribución. Cabe destacar también que lo más habitual es que las empresas subcontraten a más de un operador logístico. Las razones que les motivan a utilizar esta forma de subcontratación son, entre otras, la especialización del operador en rutas y destinos (relevancia de casi el 60%) y el ahorro de costes (importancia superior al 40%).

Comenta este mensaje